Compota de ruibarbo y fresa
Compota de ruibarbo y fresa: dulzura natural con sabor primaveral
La compota de ruibarbo y fresa es un postre clásico en muchas cocinas del norte de Europa, pero cada vez más popular en España gracias a la revalorización de ingredientes de temporada. El ruibarbo, con su característico sabor ácido, se equilibra perfectamente con la dulzura natural de las fresas. Esta receta es sencilla, ligera y versátil: puedes servirla sola, con yogur, sobre una tostada o como acompañamiento de bizcochos y helados. Es una forma estupenda de aprovechar las frutas de primavera y disfrutar de un postre saludable sin complicaciones.
Ingredients
Para 4 personas:
- 300 g de ruibarbo fresco
- 250 g de fresas
- 100 g de azúcar
- Zumo de 1/2 limón
- Hojas de menta fresca para decorar
Preparation
Preparar los ingredientes
- Lava el ruibarbo, retira los extremos y córtalo en trozos de 2-3 cm.
- Lava y corta las fresas en mitades o cuartos, según el tamaño.
Cocinar la compota
- En una cazuela, mezcla el ruibarbo, las fresas, el azúcar y el zumo de limón.
- Cocina a fuego medio-bajo durante 20-25 minutos, removiendo ocasionalmente hasta que la fruta se deshaga y espese ligeramente.
Reposar y servir
- Deja enfriar completamente. Puedes refrigerar al menos 1 hora antes de servir para intensificar el sabor.
- Sírvela fría, decorada con hojas de menta fresca.
Serving
Disfrútala sola o acompáñala con yogur natural, helado de vainilla o una rebanada de bizcocho. También es ideal como relleno de tartas o como topping de pancakes.
Consejos y variaciones
- Sin azúcar refinado: Sustituye por sirope de agave o miel al gusto.
- Con especias: Añade una pizca de canela o jengibre durante la cocción para un aroma cálido.
- Más textura: Reserva algunas fresas enteras para añadir al final y conservar trozos.
FAQ
¿Se puede conservar?
Sí, en un tarro hermético en la nevera aguanta hasta una semana.
¿Puedo congelarla?
Perfectamente, en porciones individuales durante 2-3 meses.
Conclusion
La compota de ruibarbo y fresa es una propuesta fácil, sabrosa y elegante para cerrar una comida primaveral. Una forma deliciosa de integrar fruta fresca y aprovechar sus beneficios sin renunciar al placer de un buen postre casero.